Hay días en los que todo me sale mal, días en los que solo me apetece llorar pero no puedo. Lo que pasa es que normalmente esos días ocurren de vez en cuando, pero parece que a mí me pasan casi siempre. Y me siento estúpida escribiendo esto y no me gusta. Me cuesta demasiado plasmar en este texto que estoy cansada de vivir bajo mi piel, de no tener nada claro mi futuro, porque ni siquiera estoy segura de qué se me da bien. Simplemente no encajo del todo en ningún sitio. Hace tiempo estaba cien por cien segura de la música, de que el oboe, era lo mío, ¿pero ahora? Ya no tengo nada claro. Porque es coger el instrumento, poner mis labios sobre la caña, soplar, y no escuchar nada que me guste. La música en sí sigue despertando cosas en mi interior que nunca sabré comprender. Pero cuando yo intento hacer la música, ya nada es como yo quiero. ¿Qué me está pasando? Creo que ahora es cuando me estoy dando cuenta de que quizás el mal humor que tengo últimamente sea por eso, y no por las excusas que digo día a día. ¿Pero qué debo hacer? ¿Echar por la borda todo lo que he ido construyendo desde los cuatro años? No quiero. Pero mi fuerza para levantarme cada mañana y echar cara a los problemas diarios se me va acabando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario